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lunes, 29 de abril de 2013

Decaimiento postural


Sentirse deprimida suele provocar decaimiento postural. Independientemente de si tu depresión está causada por el dolor o por cualquier otro problema, es importante que sepas que, si estar emocionalmente "hundida" significa estar posturalmente "hundida", esto añade compresión y tensión dolorosa a tu sistema.
Tener pensamientos y emociones positivas durante el día (especialmente cuando estás tratando de aliviar tu dolor, ansiedad, estrés o depresión) evitará que se sobreexciten los circuitos del dolor.
Las imágenes positivas te ayudarán a adoptar posturas menos estresantes y más atractivas. 
Los pensamientos positivos que utilices para generar sentimientos positivos pueden ser reales o imaginarios y pueden estar relacionados con cualquier persona, lugar o situación que te ayuden a sentirte bien interna y externamente.

lunes, 15 de marzo de 2010

Ser conscientes de nuestras palabras


Nuestros pensamientos y las palabras que utilizamos para expresarnos son sumamente poderosas y podemos beneficiarnos con ello o contribuir a nuestro desánimo. Si ante una situación difícil lo primero que te viene a la mente es: "¡Qué desastre! No podré salir de ésta", probablemente no podrás "salir de ésta".

Palabras como "difícil", "no", "imposible" y otras cargadas de connotaciones negativas influyen tremendamente en tus emociones y en tu modo de actuar porque de alguna manera te auto-programas para que las cosas no salgan como en realidad desearías.

Lo que puedes hacer es comenzar por ser consciente de estas palabras cuando las digas y poco a poco ir cambiándolas por construcciones positivas.

domingo, 31 de enero de 2010

Educar las emociones

Podríamos decir que la Educación actual no considera el niño como individuo emocional, sino que se centra en la dimensión estrictamente intelectual. Basta echar un vistazo al abanico de asignaturas que aprenden los niños en la escuela, muy útiles para formarlos como individuos eficientes e integrados en nuestra sociedad, pero que obvian lo que tiene relación con lo que siente el niño o la niña, como lo oye, y cómo podría expresarlo de forma responsable y constructiva. Lo que tenemos ahora son niños y niñas con la cabeza llena de conocimientos e información, a menudo no muy útil, pero incapaces de gestionar su propia frustración ni reconocer el conjunto de emociones que experimentan.
Ahora bien, cómo pretendemos educar a nuestros niños en la dimensión emocional, si ni siquiera nosotros somos capaces de gestionar nuestras propias emociones de forma sana y responsable?
Qué sentido tiene que tratemos de enseñar a los niños que se acepten y expresen sus emociones si muchos de nosotros no somos capaces de hacerlo?
Qué tipo de educación emocional transmitimos si dividimos el espectro de las emociones entre positivas y negativas, y enseñamos que unas son las que hay que cultivar, mientras que las otras más vale evitarlas?
No fomentamos así que los niños acaben desarrollando rechazo e incomodidad hacia una parte de ellos mismos?