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lunes, 11 de enero de 2010

Premio a la Fundación Affinity

Interior premió hace unos días a la Fundación Affinity con la medalla de plata al Mérito Social Penitenciario por desarrollar un programa de terapia asistida por animales de compañía (TEACC) en trece centros psiquiátricos penitenciarios de España.

La Fundación Affinity comenzó en 1993 a implantar sus terapias con animales en las prisiones españolas. Después de varios años de éxito, se ha demostrado que la presencia de animales en centros penitenciarios "contribuye a mejorar la calidad de vida de los reclusos", pues ayudan a "mejorar la autoestima de los internos, al proporcionar afecto sin amenazas ni juicios y al generar una actitud responsable a través de su cuidado", según la dirección general de Instituciones Penitenciarias.

Asimismo, destaca que los animales desempeñan un papel "muy importante" en la comunicación y la expresión de las emociones, por el afecto y la compañía que ejercen, y su presencia permite "mejorar el ambiente de los pabellones penitenciarios, proporcionando la distracción necesaria en la rutina del centro". Además, la participación de los presos en actividades como el entrenamiento y adiestramiento de los perros "les aporta nuevos conocimientos y habilidades que, en un futuro, pueden ayudarles en su reinserción".

Marta García, psicóloga del Centro Penitenciario de A. Lama explica que la relación con los animales, que pueden ser perros, gatos o aves, "mejora considerablemente la socialización, capacidad de comunicación, así como la facilitación del trabajo en equipo".

La Fundación Affinity es una entidad privada sin ánimo de lucro que tiene como misión luchar contra el abandono de los animales, defender sus derechos y destacar el papel que pueden desempeñar para mejorar el bienestar y la calidad de vida de las personas.



* Fuente: Europa Press.

Para el pitido de oídos: musicoterapia.

El tinnitus o acúfeno, es uno de los problemas de oído más habituales en los países industrializados que obliga a quienes lo sufren a escuchar un ruido en sus oídos a todas horas, podría tener su remedio en la música. Se calcula que entre un 1% y un 3% de quienes sufren este zumbido tiene una merma importante de su calidad de vida (hasta el punto de llegar a la depresión o el suicidio en los casos más graves).

La investigación realizada que se publica en la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences' sugiere que una terapia musical podría aliviar el problema.

Actualmente gracias a las modernas técnicas de neuroimagen, los científicos han visto que el origen del problema no está tanto en el oído como en la región del cerebro que controla la audición (el córtex auditivo). Según esto, las neuronas dejan de responder a la frecuencia para la que están diseñadas y reaccionan también a las frecuencias vecinas, provocando una especie de sobreactivación permanente. De esta manera, a mayor distorsión de las neuronas de este área, mayores niveles de tinnitus.

Christo Pantev y su equipo, de la universidad alemana de Westfalia, llevaron a cabo un experimento de musicoterapia seleccionando a ocho personas que sufrían este trastorno desde hacía una media de cinco años. Teniendo en cuenta sus gustos musicales diseñaron una terapia musical personalizada. A la música elegida, le eliminaron las notas correspondientes a la misma frecuencia en la que los afectados escuchaban su zumbido; adaptando este 'borrado' selectivo a cada tipo de pitido.

Los resultados mostraron que tras un año escuchando regularmente sus partituras favoritas en los auriculares, los ocho participantes mostraron una mejora significativa en sus molestias en comparación con otros 15 voluntarios que fueron tomados como grupo control. Además los investigadores realizaron pruebas de imagen para comprobar el efecto que la musicoterapia había tenido en su córtex auditivo.

Los ocho sujetos que habían escuchado la música personalizada tenían menos actividad en el córtex cerebral que los otros ocho sujetos que habían oído melodías sin tratar y los otros siete que no recibieron ninguna terapia, según explicó Pantev.

Los investigadores defendieron que esta terapia es de bajo coste y con pocos efectos secundarios y además el hecho de que los pacientes pudiesen elegir sus canciones favoritas hace que estén más atentos y se active el sistema de recompensa lo que provoca la segregación de dopamina, una hormona que juega un papel importante en la reorganización del córtex auditivo.



Fuente: El Mundo, diciembre, 2009.

El ginkgo biloba no ralentiza la tasa de declive cognitivo en los mayores.

Según los resultados de un estudio de la Universidad de Pittsburgh en Estados Unidos, el ginkgo biloba, suplemento herbal que los mayores utilizaron durante varios años no tenían una tasa más lenta de declive cognitivo en comparación con quienes recibieron placebo.

El ginkgo biloba se comercializa ampliamente y se utiliza para mejorar, prevenir o retrasar el deterioro cognitivo asociado con el envejecimiento y los trastornos neurodegenerativos como la enfermedad de Alzheimer. En Estados Unidos y sobre todo en Europa, esta planta se utiliza como tratamiento alternativo y consumido específicamente para prevenir el declive cognitivo asociado a la edad. A pesar de ello, se carece de pruebas de su efecto sobre el funcionamiento cognitivo a largo plazo procedentes de grandes ensayos clínicos.

Los científicos, dirigidos por Beth E. Snitz, analizaron los resultados del estudio Ginkgo de Evaluación de la Memoria para evaluar si la hierba ralentizaba la tasa de declive cognitivo en los mayores con un deterioro cognitivo normal o leve al inicio del estudio. Los primeros datos mostraron que el ginkgo no era eficaz para reducir la incidencia de la demencia por Alzheimer o la demencia global. El ensayo clínico incluía a 3.069 participantes de entre 72 y 96 años que recibieron dos dosis diarias de 120 mg de extracto de ginkgo biloba o un placebo que parecía idéntico. El estudio se realizó en seis centros médicos académicos de los Estados Unidos entre 2000 y 2008, con un seguimiento de 6,1 años.

Los resultados de este ensayo mostraron que no existían pruebas de un efecto del ginkgo biloba sobre cambios cognitivos globales ni evidencia de efectos sobre dominios específicos de la cognición como memoria, lenguaje, atención, habilidades visuoespaciales y funciones ejecutivas. Los autores tampoco descubrieron diferencias en los efectos del tratamiento según edad, sexo, raza, educación o estado cognitivo inicial.

Los investigadores concluyen que no encontraron evidencias de que el ginkgo biloba ralentice la tasa de declive cognitivo en los mayores.



* Fuente: JAMA, diciembre, 2009.