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viernes, 10 de mayo de 2013

Necesito ser amada


Aristófanes decía:
Si no te quieren como a ti te gusta que te quieran, ¿para qué quieres que te quieran?.
Si alguien ya no te quiere, niégate a sufrir por amor, declárate en huelga afectiva, haz las paces con la soledad y atempera la necesidad de amar por encima de todo y a cualquier precio.
Más vale declararte en huelga afectiva, que ponerte un cartel de "Necesito ser amada".
Hay valores más importantes que el amor: la justicia, la libertad...

jueves, 7 de marzo de 2013

Libertad


La libertad no es hacer lo que "viene en gana" en cada momento: eso supondría, más bien, que la persona se encuentra sometida al antojo. El ejercicio de la libertad implica capacidad de proponerse metas. Una libertad sin compromiso vendría a ser como un taxi vacío. No está sometido a nadie, pero no cumple su objetivo de servir a los ciudadanos, a la vez que gana dinero. Un taxi sin pasajero -y sin deseos de tenerlo- es una lamentable situación. Su conductor dirá que "va donde quiere", pero acaba por no saber "lo que quiere", ya que ni siquiera es capaz de respetar el fin para el que comenzó su recorrido. Quien no sabe a dónde va, no será capaz de encontrar el camino adecuado.

sábado, 6 de marzo de 2010

Vivimos como queremos?


Todos en mayor o menor medida, hemos vivido el drama de sentir que, sobre nuestras elecciones, pesa un mandato que no coincide con nuestros deseos.

Quizás, esta experiencia es la más universal, la más común.

Por un lado, registramos el imperio de ciertos mandatos; pero por otro lado, pretendemos ser libres.

Entonces, ¿en qué quedamos: vivimos como queremos o como otros mandan?

jueves, 7 de enero de 2010

Necesidad de la educación


Cada especie animal tiene un tiempo de gestación determinado que está en función de su grado evolutivo y que deja a los individuos casi listos para empezar a vivir autónomamente. Si el hombre se rigiera por los mismos criterios, debería tener una gestación mucho más larga que la que realmente tiene. Así pues, el ser humano nace con una cantidad de carencias superior a cualquier animal. El animal nace fundamentalmente acabado; la persona nace inacabada y sigue gestándose.

Este proceso que la persona debe completar tiene dos características específicas:

  • Por un lado, la persona se hace en relación con el medio social y cultural. El bebé ya entra en relación con un medio concreto y se irá desarrollando en interacción con este medio que le marcará profundamente.

  • De la otra, la duración de este proceso abraza toda la vida, con mayor o menor intensidad. Es decir, nuestra base biológica nos pide más de lo que la pura herencia puede darnos.

Necesitamos un medio enriquecedor, un medio que sea social y cultural a la vez. Digámoslo con otras palabras: Necesitamos de la educación para ser plenamente seres humanos.

Sin embargo, somos algo más que un juego de herencia y medio: tenemos un mecanismo que nos permite percibirnos con conciencia, como individuos. De esto, algunos convenimos en llamarlo espíritu y creemos que es lo que hace posible la libertad.