Mostrando entradas con la etiqueta aceptarnos a nosotros mismos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta aceptarnos a nosotros mismos. Mostrar todas las entradas

miércoles, 27 de febrero de 2013

Es fácil perdonar los errores ajenos


¡Cuánto odiamos ser vistas en nuestro yo más desnudo! Nos sentimos nobles cuando perdonamos los errores horribles de los demás, pero nos paralizamos de culpabilidad y vergüenza cuando nos damos cuenta de que hemos sido descubiertas en nuestros peores momentos. 
Es tan tentador intentar encontrar algún error en los demás para distraer la atención de lo que hayamos hecho mal. Se nos ha dicho que la mejor defensa es una ofensa. 
¡Qué difícil es reconocer nuestros propios errores! Y, sin embargo, ¡qué liberador!
Tenemos la posibilidad no sólo de olvidar a las personas que han sido testigos de nuestros errores, sino también de abrazarlas como un regalo que nos mantiene honestas.

A veces, mis cualidades están tan bien embaladas, que tengo dificultad en reconocerlas como tales. A medida que me desembalo a mí misma, puedo desenvolver cada don.

jueves, 31 de enero de 2013

Sorprenderos


Mi amiga, Glòria, me ha hecho llegar este vídeo, tan precioso, tan magnífico, que quiero compartir con vosotros. Espero que os guste tanto, como me ha gustado a mi. La vida empieza de nuevo, hoy. La vida empieza de nuevo, ahora.

lunes, 8 de febrero de 2010

10 consejos para vivir mejor.


1. Camina de 10 a 30 minutos todos los días. Mientras caminas, sonríe.
2. Siéntate en silencio por lo menos 10 minutos cada día. Enciérrate si es necesario.
3. Escucha buena música todos los días, es auténtico alimento para el espíritu.
4. Al levantarte por la mañana dí lo siguiente: “Mi propósito hoy es _______”.
5. Vive con las 3 Es… Energía, Entusiasmo, Empatía.
6. Juega más juegos que el año pasado.
7. Lee más libros que el año pasado.
8. Mira al cielo al menos una vez al día, date cuenta de la majestuosidad del mundo que te rodea.
9. Sueña más mientras estás despierto.
10. Come más alimentos que crezcan de los árboles y en las plantas y menos alimentos que sean manufacturados en plantas industriales o que requieran un sacrificio.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Complejos



Pocas son las personas que se sienten plenamente satisfechas con su imagen, sus conocimientos o sus capacidades amatorias. La presión social a través de los medios, las experiencias vividas en la infancia y las particularidades de una sociedad que parece primar la belleza y la juventud por encima de otros valores son en buena medida responsables de esa insatisfacción con nosotros mismos que da a lugar a los complejos. Sin embargo, aceptarnos a nosotros mismos y sentirnos a gusto en nuestra piel son algunas de las claves para encontrar la ansiada felicidad y disfrutarla.

Normalmente, al hablar de complejos todos tendemos a relacionarlos con alguna parte del cuerpo, es decir, identificamos complejo sólo con complejo físico. Sin embargo, también son muy frecuentes los complejos relacionados con nuestras capacidades intelectuales o nuestro nivel cultural.

Lo que nos acompleja muchas veces no es, ni de lejos, tan grave como creemos y somos nosotros, al obsesionarnos con ello, los que lo magnificamos.

Demasiado preocupados por gustar a los demás, tememos sus juicios y muchas veces olvidamos que a quienes tenemos que gustar primero es a nosotros.