martes, 26 de enero de 2010

Arrepentimiento



Frases como "¿por qué nunca le dije que le amaba?", "me arrepiento de no haber acabado mis estudios"... han estado en la boca de todos en algún momento de nuestras vidas. El arrepentimiento nos habla de una falta o de una ausencia que ha habido o del deseo de que algo jamás hubiera ocurrido.

El arrepentimiento hace referencia a ese acto o esa elección que hicimos a su debido tiempo y que ahora ya es tarde para cambiar. Existe otro tipo de remordimientos, a los que acompaña la mala conciencia. En ellos pesa el sentimiento de haber actuado éticamente mal. Debido a que el arrepentimiento pertenece al pasado, ¿qué nos lleva a autoinflingirnos este sufrimiento psicológico?

Muchos expertos afirman que existe un valioso beneficio en el hecho de reflexionar sobre la razón que nos lleva a escoger una opción u otra. Si analizamos esa decisión de forma constructiva podemos aprender una lección para saber cómo actuar en el futuro o cómo podemos ponerle remedio a una situación consecuencia de nuestra decisión. Por ejemplo, frente a la frase "me arrepiento de no haber ayudado a ese amigo", podemos reconciliarnos con el pasado si buscamos el momento para hablar con esa persona y pedirle perdón.

Por muchas razones este sentimiento es positivo. Mucho más de lo que pensamos. Los remordimientos son señales que nos indican algo acerca de las otras opciones que hay en el camino que recorremos mientras vivimos. En este sentido, es importante no sentirse culpable sin más, porque inflingirse un dolor gratuito sin cuestionarse nada al respecto es un error que no conduce a nada fructífero.

Así pues, es importante ser conscientes de nuestras elecciones y ser consecuentes con ellas.

Hay que mirar hacia adelante y avanzar.

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