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lunes, 6 de mayo de 2013

Desprenderse de lo innecesario


¿Cuántas cosas que ya no utilizamos tenemos en casa?
La necesidad de acumular objetos no es caprichosa: se trata de un apego ancestral de cuando había pocas cosas que poseer, pero algunas de ellas garantizaban la supervivencia.
Por tanto, no acumulamos por placer sino por miedo a perder esa "especie de seguridad" que nos brindan los objetos. 
Ahora que lo sabemos, quizá nos resulte más fácil seguir los pasos del feng shui. Esta filosofía oriental, nos invita a desprendernos de lo viejo para atraer cosas nuevas a nuestra vida. Algo que podemos hacer con una motivación extra, si regalamos esos objetos a alguien que los pueda necesitar o facilitamos su reciclaje.

sábado, 27 de abril de 2013

Pensar y sentir


Cuando estás enfadada, ansiosa, cansada, enferma o deprimida, tu cerebro incrementa automáticamente tu sensibilidad al dolor. Lo que normalmente te molesta, te molesta todavía más. Es algo parecido a lo que te pasaba de niña cuando sabías que iban a castigarte -tu miedo hace que te tenses, empieza a dolerte y dejas de respirar antes incluso de que te castiguen-. ¡El miedo y la ansiedad te producen imágenes negativas que lo único que hacen es aumentar tu gran dolor, la frecuencia con que aparece y su larga duración!
Si te centras en pensamientos e imágenes positivas mientras relajas tu respiración, tu dolor disminuirá, aumentará tu bienestar y contribuirás a curar tu problema.
Los pensamientos negativos no sólo aumentan la sensibilidad al dolor, sino que también causan dolor porque aumentan la tensión muscular. Los sentimientos de miedo, ira o ansiedad tienden a aumentar la tensión muscular de la cara, la cabeza y la espalda. Esto colapsa las articulaciones y sobrecarga los músculos, agravando el dolor.