
Siempre que voy por la calle oigo esta frase varias veces al día, es que estoy muy buena y es evidente.
Con mi 1'78 de altura y mis 56 quilos de peso nadie se resiste a mirarme. Por si fuera poco suelo utilizar zapatos con tacón bien alto y que me hacen llegar al 1'83 perfectamente. Y camino a paso firme como si fuera a comerme el mundo y si los tacones hacen mucho ruido mejor que mejor. Qué se note que paso yo!!
Me encanta depilarme a menudo, hacerme limpiezas de cutis y corporales, hacerme la manicura y pedicura y con brillantitos a ser posible, hago mucho deporte, voy semanalmente a la peluquería, soy capaz de comer una manzana en todo el día para no engordarme... todo para estar siempre impecable. Visto con ropa exclusiva italiana, cara y extremada para no encontrarme con otra con la misma ropa que yo.
Sí, soy muy guapa. Tengo más amigos que amigas y no me extraña, porque las mujeres sienten celos de mí, se sienten incómodas sobre todo cuando están con sus parejas. Y para que negarlo a mí me encanta.
Es que lo tengo todo, un físico espectacular, inteligencia, simpatía, estudios, un buen trabajo, cobro un pastón... Ah, porque siempre he sido una perfeccionista en todo, en la "Uni" era la que más buenas notas sacaba en todo, y la que aprobé la carrera con matrícula de honor, la que en el trabajo todo lo hago mejor, la más divertida cuando estoy con amigos, y eso como comprenderéis crea mucha rabia hasta en mi propia familia.
No puedo hacer nada para evitarlo, soy así.
Con los hombres nada serio, querría tener una relación estable pero me gustan tanto los tíos que sería incapaz de ser fiel a uno. Y es que me basta cruzar dos palabras con alguien para irme a la cama rápido con él. Y no me importa si están casados o solteros, sólo me los imagino desnudos y como debe ser su miembro. Soy una máquina sexual. La única condición que miro es que estén bien buenos, porque con un cardo borriquero no me voy ni a la vuelta de la esquina.
Mi vida es así, yo soy feliz de esta manera. Utilizo a los hombres como se me antoja.
No soy creída, ni soy odiosa, quien diga lo contrario es que tiene celos de mí, jajajajajaja.