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sábado, 9 de agosto de 2014

El viento sopla a favor


En los tiempos que corren no escuchamos más que noticias negativas que te impiden avanzar, o eso crees tu, porque echas la culpa de tus miedos y bloqueos a las circunstancias. A pesar del entorno, existen empresarios que siguen emprendiendo, tomando decisiones y generando empleo con valentía.
Si te aferras a las excusas, a la crisis para no crecer, estarás siempre a merced de las circunstancias: que el viento sopla a favor, vas bien, que el viento sopla en contra, te retraes. 
Ten claro qué es lo que quieres y ve a por ello. Ten un pensamiento firme y orientado al éxito. 
No hay lugar para las ideas de duda. 
En lugar de "no sé si estoy preparado, hay algunos que me superan, a ver qué pasa...", debemos pensar en términos positivos y ambiciosos "yo estoy aquí porque me lo merezco, he trabajado duro y vengo a darlo todo, no permitiré que nadie me deje en el camino".
Hazte esta pregunta ¿por qué piensas en lo que puede salir mal, en aquello en lo que puedes fracasar si no es lo que deseas? Es completamente incoherente. 
Tu cuerpo se mueve y se dirige hacia el objetivo que elige tu cerebro. Si centras la atención en los pensamientos equivocados, tendrás mayor probabilidad de fracasar.  

miércoles, 13 de marzo de 2013

Cuestión de actitud


No es por casualidad, que las personas que tienen una actitud positiva, activa, ante las experiencias que viven, incluso cuando éstas, de entrada, aparecen como un revés, una dificultad o una crisis, consiguen lo que anhelan.
El optimismo, no se ancla en la ingenuidad, sino en la lucidez y en el compromiso con el entorno. Cuando la adversidad se presenta, se cuestionan en qué medida han contribuido a la situación y actúan en consecuencia, para resolver la crisis que se haya producido.
Se saben responsables de sus actos. Ante el error o la adversidad, no tienden a culpar a un tercero, sino que se preguntan en qué medida ellos son, consciente o inconscientemente, causa de lo que les ha ocurrido.
No viven el error como algo de lo qué avergonzarse, sino que hacen de él una fuente de aprendizaje.
Disponen de una buena dosis de confianza. De esta manera, se mantienen fieles a su propósito.
Son perseverantes y resolutivos. No postergan las cuestiones que tienen pendientes de resolver.
Es realmente notable todo lo que una persona tiene que aprender antes de darse cuenta que sabe muy poco.  Todo es cuestión de actitud.

sábado, 2 de marzo de 2013

Siempre serenas


Estamos tan acostumbradas a las crisis y a los plazos límites que casi nos sentimos perdidas si no apagamos alguna especie de fuego. De hecho, si fuésemos realmente auténticas, tendríamos que reconocer que encontramos alguna excitación y algo de dramatismo en manejar las crisis. Nos hace sentir como si tuviéramos un mínimo control de nuestras vidas.
Sin embargo, a veces nos hemos preguntado si todas estas crisis son normales y si hay alguna otra manera de vivir la vida que pudiera ser un poco menos fatigante. Pero, aun así, todavía encontramos estimulante manejar estas crisis, nos dejan drenadas. ¿Podría ser que este tipo de cosas no nos ocurren por sí solas, y que tenemos alguna participación en su creación?
Cuando empezamos a trabajar en nuestra recuperación, vemos a otras personas a nuestro alrededor que no viven de crisis en crisis, y parece que están bien... que están siempre serenas.